Publicidad:
La Coctelera

MELITA

SE QUE EXISTES, ALLA AFUERA, EN ALGUN LUGAR... DE MI VIDA.

12 Octubre 2007

Mi primer Neruda

Bueno, siguiendo con la onda blue... les quiero compartir este el primer poema que conocí de Neruda, no el primero que leí, sino el primer poema que me llegó a lo más profundo de mi alma, ese que me hacía querer correr entre sus palabras, ese que me hacía sentir urgencia de terminarlo, como si me fuera a brindar algún tipo de morboso placer, si, tal vez este fué el primer poema que me hizo tener un orgasmo literario (si me permiten tal expresión), claro, la intensidad de sus palabras me seguía llenando a medida que las tomaba en mi interior, quitándome el aliento, dejándome siempre con más... vaya de sólo recordar aquel cuaderno donde tenía mis cosas favoritas, siento ganas de más, y le daré rienda suelta a estas ganas de placer producido por palabras...

Los dejo con el que para mí, siempre será mi primero, mi primer Neruda.


Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de orígen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimiento ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y de mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas mojadas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
aterido, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera, hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos, con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

WOW, no sé que opinen, pero wow, sin palabras, me disculpan, necesito un cigarro...

servido por melita sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

he vivido en las nubes demasiado tiempo, palabras o hechos, personas o situaciones, sitios y noticias me traen a golpes hacia la realidad, pero siempre vuelvo a ese estado adictivo de las ideas, los sueños y los poemas, trato de endurecer mi interior, pero nada me funciona, vivo con el sentimiento a flor de piel, y con las intenciones sobre mis labios, tengo en mis ojos un último poema que aún se niega a salir desbordándose por mi mirada. sigo esperando, sigo buscando esa mirada que me robe la razón de ser, mientras tanto, seguiré tratando de tocar la tierra con mis pies, y lucharé por mantener este corazón dentro de mi pecho, palpitante de emociones y herido por los acontecimientos. Una palabra más hará falta, un verso más vendrá a mí, una experiencia más que estoy dispuesa a compartir.

Fotos

melita todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera