El, Mi Amigo, Siempre El.
El, el es como el, nunca ha sido como nadie más, tiene sus cosas buenas, también tiene sus cosas malas, le he dejado entrar a mi corazón, me ha ayudado en muchas oportunidades, vino a mí cuando más le necesitaba sin necesidad de buscarle, en ocasiones tuve que llamarle a gritos, le he visto feliz, le he visto victorioso, le he visto en momentos de estrés, y en momentos de total tranquilidad, en algún momento fui para el una mujer, nada más que otra mujer a la cual deseó, en su momento para mí también lo fue una ventana hacia el deseo, me dejó entrar a su vida como un amigo más, como otro hombre con quien compartía sus experiencias, hasta cierto punto con un grado de respeto por su intimidad y la de sus compañeras de colchón, también me compartía sus pensamientos, desde los más cándidos deseos y anhelos de amor y compañía, hasta ese turbulento pensamiento morboso y pornográfico que le ha llegado a caracterizar, he entrado en su vida mucho más allá de donde se me había invitado, como amiga que le considero me permití ese lujo, aún hoy, en el silencio de la noche me pregunto si hice bien en alejarlo de esa persona, claro, también vi su lado vulnerable, ese que dice no tener, ese donde las lágrimas ya se secaron hace mucho rato, sobre las letras y los recuerdos de otra mujer…
Si, ese hombre es único, me ha abrazado tal vez más de lo que merezco o de lo que quería, pero siempre tuvo sus brazos abiertos para mí, a pesar de mí. Le he visto enamorarse, le he visto desear tener la fuerza para conquistar, quien lo creyera, el a quien nunca he visto que le falten las mujeres, algún día se quedó con su mirada fija, cual niño de la calle frente a una dulcería, presionando su nariz y su boca hecha agua frente al vidrio del aparador; también le vi reencontrarse con un viejo amor, oh, oh, fue entonces cuando sucedió, poco a poco, nuevamente vi como ese hombre que tanto bien me ha hecho, ya no me necesita, ya no somos dos pasando hambre, viendo a otros sonreír por las calles, viendo manos entrelazadas, viendo besos, siendo dados y siendo recibidos, en una enorme espiral de feromonas y sentimientos recordándonos la soledad que habitaba nuestras almas…
Ahora el es parte ellos, ahora va por la vida, con esas agridulces experiencias de vida, eso que tanto anheló, ahora lo tiene, quien sabe por cuanto tiempo, claro, no hay de que preocuparse, el no es de aventuras, el es de relaciones largas y duraderas. Hace poco le vi, me sorprendió encontrarlo en mi puerta, esta puerta que en realidad no es mía, que nunca me ha pertenecido y nunca me pertenecerá, tal y como era en los viejos tiempo, solo pasaba para saludar, y hoy mientras escribo estas palabras, recuerdo a mi amiga la japonesita, decirme al teléfono que yo era muy orgullosa, y no me da pena admitirlo que para mi gusto y mi sorpresa ella me conoce mejor que yo misma; salí con él, no quise desviar mi ruta, el tampoco pretendía eso, quería abrazarlo, quebrarle las costillas con mis brazos y dejarle saber que le he extrañado infinitamente, asfixiarlo de besos y reír hasta que me doliera el vientre, ese que no me sirve para nada más que para existir, míseramente recordándome cada día que hasta acá llego yo, quería hablar, quería compartir, quería pretender que el tiempo no ha pasado, quería tomarme un café, y saber que con él comparto esa terrible adicción a converso, en cambio, me vi a mi misma, fría, inexpresiva, como quien encuentra en cualquier esquina a cualquier conocido y entabla una lánguida y desabrida conversación trivial, mientras sus pasos le llevan a través de su campo visual compartido, par que al final, con total falta de sinceridad se prometan a si mismos, que se llamarán, que se encontrarán, que hay que ponerse al día.
Fui fría, y me lo recrimino hoy, no quisiera que mi vida se convierta en uno de esos “forwards” que te dejan el estúpido y siempre verdadero mensaje de decirle a tus seres queridos que los amas, porque podría ser la última vez. Tal vez mi orgullo no me hubiera permitido pensar más allá, de las cortas respuestas a las tontas preguntas de rigor, la familia, la salud, el trabajo, hasta que me hizo ese comentario, que me tiene patéticamente aferrada a esta silla, a este ordenador y a este insulso pedazo de papel a falta de kleenex (ni siquiera puedo sentirme triste y con clase!!!) entonces ya no estás sola? No sé porque me lo dijo, sé que no pretendía mal, pero en ese momento se bajó del bus, y me dejó allí, pensando, que tal vez no habría sentido sola últimamente, porque llevo así tanto tiempo, que se me hizo costumbre.
Estoy sola, y lo peor, lo más injusto es que me sigo rodeando de personas en mi misma situación, tan sólo para ver como cada uno toma su soledad y decide compartirla con otras personas, personas que tal vez en su interior decidieron que ya era suficiente, pero parece ser que ese momento aún no llega para mí, todo parece indicar que en mi vida aún hay más espacio para la soledad. Odio que se me note, odio saber que llega el viernes, y deseo en cambio que sea lunes, que haya reuniones, que el estrés acabe con mi vida, que se convierta en ella, para no tener tiempo de pensar que estoy sola.
Tal vez hace falta, que de vez en cuando llegue un amigo a tu vida nuevamente, y te haga recordar la soledad, que cada día te rodea más, y que a cada suspiro que das, te asfixia con más fuerza. Estoy sola, y no sé que hacer con tanta falta que me haces, quisiera no depender de ti, pero parece que mi naturaleza se aferra con fuerza al recuerdo de lo que era el amor, lo único es que el amor, ahora es solamente el espacio a mi alrededor.






kinga dijo
eso ultimo es para mi cierto? lo sabia!!
meli, en el momento en el que entiendas que la soledad, lejos de ser verdugo es liberadora. cuando descubras el sabor que tiene la vida cuando se prueba desde un ricon y logras sentirte completamente feliz contigo misma.. y te descubres deseando que no venga nadie a dañarte el momento.. justo en ese instante.. llegara esa persona a estorbarte la vida que tanto disfrutas.
eh.. bueno la teoria es algo asi
saludos
por aca tambien se te extraña, niña extraña!
16 Noviembre 2007 | 11:53 PM