A MIS AMIGOS
A mis amigos los extraño comoa esa brisa de verano que batian las ramas del naranjo en el patio de mi casa durante las interminables tardes de mi niñez.
A mis amigos los extraño como a las dunas en la arena de las playas que visite durante mi adolescencia.
A mis amigos los extraño como al sabor de esa fruta que probé una vez y cuyo nombre olvidé.
A mis amigos los extraño como a los rayos de luna que entraban por la ventana de ese pequeño apartamento donde creció mi mundo.
A mis amigos los extraño como a esas puestas de sol que cubrían de naranjas, amarillos y terracotas el camino a casa durante los paseos de vacaciones.
A mis amigos los extraño como a ese abrasador calor que no dejo al alcohol surtir efectos en las costas colombianas.
A mis amigos los extraño como a esas horas de madrugadas y noches que volaban entre ecuaciones y el rodar de los dados sobre los juegos de mesa.
Al amor lo extraño como a esas tardes de juegos con las maras en el piso de mi casa, con ese hoyo en la baldosa que nunca volví a encontrar.
Al amor lo extraño como a esa primera vez de enfrentar un rápido con remo en mano para terminar rendida ante el poder de las aguas del río.
Al amor lo extraño como a esas noches de oscuridad absoluta haiendo conjuros en el patio de mi casa, con el alma desnuda tanto o más que mi cuerpo.
A mis amigos y al amor los extraño tanto como a esa primera vez que dije te amo a mi padre y a mi madre, me hacen falta, me hacen un hueco en el alma, un hueco que no esta vacío, poruqe está lleno, lleno de de ellos y de ellas, de sus miradas, de sus sonrisas, de sus caricias, de sus recuerdosy de sus nombres que cada día me hacen desmoronar como arena y me vuelven a formar como barro y me hacen dar gracias a Dios por vivirlos cada instante en la piel, como la brisa de mi pueblo natal que me alimenta y me eleva, son el viento bajo mis alas, son el aire en mis pulmones, son el sentir en mi corazón.
