SUEÑOS DE VERANO...
Tengo una antigua casa, que decido convertir en un B&B: Bed and Breakfast.. hotel de desayuno incluido, con aires de casa colombiana antigua, decoración bastante hogareña; cálida, con salón de té, pero siendo honestos, salón para onces, chocolate, galletas, tamalito.
De hecho estaba revisando las complejas tuberías de la casa, porque no se en donde echa uno el chocolate desde la cocina en el segundo piso, para que baje por la llave-fuente que queda en el salón de onces; cuando lo descubro, veo con asombro que empiezan a entrar visitantes, todos con pinta de personas de ciudad de viaje por los pueblos santandereanos, y veo a uno en especial con cámara fotográfica colgada al cuello, con los brazos cruzados, a través de las gafas puedo reconocer al amigo de hace tanto tiempo; supongo que el grupo de personas con las que viaja son sus familiares, ya que no reconozco a la mayoría.
Ha pasado tanto tiempo, que no sé exactamente qué siento... trato de pasar desapercibida, hablar en voz baja, y a pesar del overol blanco untado de pintura; porque claro, yo misma me he dado a la tarea de coordinar los trabajos de renovación y decoración de paredes, mesas, puertas, bandejas... esstoy con pintura hasta el cuello, el cinturón de herramientas a la cintura; los tenis para bajar de peso, la pañoleta roja en la cabeza; pero aún así se nota que soy la dueña, alguien me pregunta algo en voz alta; y este personaje me reconoce, me saluda, los saludo a el y a sus acompañantes como saludaría a cualquier otro amigo de tiempo atras; como saludaría a cualquier grupo de turistas que entra a un nuevo hotel en un viejo pueblo...
Los nervios no me dejaban leer su reacción, no sé si se sentía sorprendido por encontrarme de nuevo, o si estaba emocionado por verme nuevamente, traté de buscar a su hijo entre el grupo, pero no reconocí a ningún niño... será que tanto tiempo había pasado que su hijo fuera un adulto más dentro del grupo de turistas?
Recuedo que me presentó a su novia, o esposa... no recuerdo su nombre, recuerdo su rostro, me sentí aliviada por haber tomado la actitud que tomé, cortes, amable, distante; políticamente correcta como lo hubiera dicho años atrás una joven meli. recuerdo que aguanté las ganas de abrazarlo y preguntarle como estaba, como le ha ido, invitarle una cerveza...
La semana pasada pasé por la escuela, me encontré con un profesor de diseño, uno de los jovenes, que da clases en barranca, me da verguenza admitir que no recuerdo su nombre, me pidió mi número de teléfono; le envió saludos a Martica, mi amiga; me invitó donde don lucho a una reunión de Diseño, ya casi colecciono las 5 invitaciones que me harían reunir el valor de pasar por allí cualquier miercoles.
Adivina la tragedia de esta nueva semana: Me he dado cuenta que no estoy enamorada... jajajajaja de tantas cosas sin sentido que se me pasan por la mente, justo esta tenía que venir con pitos y flautas ayer en la tarde, mientas vi que no me puedo seguir engañando; que no puedo seguir pretendiendo que me siento feliz y que me siento contenta... estar contento, tendrá algo que ver con estar o sentirse contenido? contenido en una situación, en una relación, en un trabajo, sentirse contenido pero no comprimido? contenido pero no sobremedido?
No me siento contenta, ni contenida, el no me conoce, y no le veo el interés por conocerme... yo creo que lo conozco, pero no quiero esperar a que cada 15 días suceda algo para que me deje conocerle un poco más... quisiera poder saber que sabe o que quiere saber más de mí, pero es tan "superficial la profundidad" de nuestro tiempo, que dudo mucho que pudiera tratar de sobrellevar tanta levedad cuando en realidad lo que quiero es mucho más, más profundo, más divertido, más apasionado, más físico, más instintivo, más ... más... simplemente quiero más.
Necesito un amig@ el día de hoy, y me entristece un poco más el saber que no estás acá.
Con amor;
Meli.



marchenaescritor dijo
Buena descripción de la casa y los sentimientos. Allá donde nos perdemos, en ocasiones; también donde queremos ocultarnos. Me convezco cada día de que la amistad es cada vez más difícil, que los derroteros discurren por otros cauces, que las prisas no son buenas pero cada vez se estilan más. A mí me sucedió hace un tiempo que pensé que tenía un puñado de amigos y a la hora de la verdad descubrí que sólo eran conocidos o representantes del saludo. Aunque, como tus sueños de verano, no voy a ver sólo una cara de la moneda, también existe la amistad, es cierto, y la deseamos porque es una manera de desterrar la soledad. Un buen amigo o amiga, te comprendo, es necesidad. Espero no haberte aburrido con este comentario ni haber incurrido en una filosofía zafia.
Un grandísimo abrazo.
14 Septiembre 2010 | 07:19 AM